In Memoriam: Gonzalo Roig Lobo

Por: Mirna Guerra.

El 20 de julio de 1890 nació en La Habana uno de los más notables músicos cubanos, compositor, pianista y director de orquesta Gonzalo Roig Lobo. Su nombre está asociado a la fundación y dirección de la Orquesta Sinfónica de La Habana en 1922, junto a otros grandes de la cultura cubana como Ernesto Lecuona Casado y César Pérez Centenat. Con esta institución realizó una importante labor de difusión de las creaciones sinfónicas de muchos de los compositores nacionales más reconocidos junto a títulos emblemáticos de la música universal. También a Gonzalo Roig le cabe el mérito de haber sido el creador de la primera Sociedad de Autores Cubanos.

Con trece años inició sus estudios musicales en la sección de música de la Asociación de Dependientes del Comercio de La Habana donde aprendió simultáneamente el violín, el piano, el órgano, la trompa y la composición. Entre sus maestros figuraron el pianista y teórico Agustín Mullor, el violinista Vicente Álvarez y el pianista, investigador y compositor Gaspar Agüero Barreras. Perfeccionó sus estudios en el Conservatorio Carnicer, bajo la égida del compositor Fernando Carnicer, estudios que culminó posteriormente en el Conservatorio Nacional de Música. Artista de condición humilde combinaba sus estudios musicales con la interpretación de música popular en las salas de cine; fue violinista de la orquesta del Teatro Martí de La Habana, así como en orquestas de otras salas teatrales como el Teatro Neptuno y el Teatro Irijoa. Su experiencia en este tipo de representaciones le llevó a dirigir compañías de zarzuelas y operetas.

Ramón Calzadilla, Nunca te lo diré de Gonzalo Roig.

A partir de su primera composición en 1907 La Voz del Infortunio, canción para voz y piano, comenzó su incursión en la creación musical. Gonzalo Roig destacó como un inspirado compositor de obras que derrochaban cubanía y popularidad. Fue capaz de apropiarse de los elementos que le eran dados por el creciente influjo de la música popular y transformarlos en un plano más estilizado y elaborado en música de concierto. En sus obras están presentes muchos de los géneros populares de la música cubana como la canción, el bolero, la habanera, la criolla, la danza, el pregón, el danzón y la guaracha por solo mencionar algunos. Entre sus títulos de mayor éxito se encuentra la criolla-bolero Quiéreme Mucho, catalogada entre las canciones cubanas de mayor fama internacional, traducida a varios idiomas, grabada por artista de renombre en todo el mundo y que también ha formado parte de la banda sonora en numerosos trabajos cinematográficos.

Alfredo Kraus, Quiéreme mucho de Gonzalo Roig.

Gonzalo Roig junto a los maestros Ernesto Lecuona y Rodrigo Prats conforma la famosa trilogía de la zarzuela cubana de la primera mitad del siglo XX y está considerado como una de las figuras cimeras de la música lírica cubana. Su catálogo de música teatral comprende varias zarzuelas entre las que se destacan títulos como El Baratillero (1913), Las Ventajas del Fotingo (1914), la comedia musical Las Musas Americanas (1914), A la Habana Me Voy (1916), El Rey de la Barra (1919), Los Madrugadores (1931), Cecilia Valdés (1932), El Clarín (1932), La Hija del Sol (1933), La Habana de Noche (1936). De todas estas obras la que mayor trascendencia alcanzó fue Cecilia Valdés, basada en la novela homónima del escritor costumbrista cubano del siglo XIX Cirilo Villaverde.

Cecilia Valdés puede considerarse como la obra más importante de Roig, es la zarzuela cubana que ha tenido mayor cantidad de representaciones en Cuba y ha sido ampliamente difundida en muchos países del mundo. Su estreno ocurrió en el Teatro Martí el 26 de marzo de 1932, protagonizada por la soprano mexicana Elisa Altamirano y fue largamente aplaudida por el público y la crítica. Comedia lírica en dos actos, prólogo, ocho cuadros, epílogo y apoteosis, es una obra de excelente factura que plasma la identidad musical cubana a través del uso de ritmos característicos de la música popular tradicional del país revestidos y combinados con estructuras clásicas, una perfecta muestra de la simbiosis cultural de la Isla. La zarzuela Cecilia Valdés ha sido puesta en escena en múltiples ocasiones y entre sus más importantes intérpretes se encuentran, Rita Montanert, Blanca Varela, Hortensia Coalla, Marta Pérez, Zoraida Marrero y Alina Sanchez.

Alina Sánchez, Cecilia Valdés de Gonzalo Roig.

Gonzalo Roig fue director de la Sociedad de Conciertos de La Habana de la que surgió la Orquesta Sinfónica, también director de la Banda Municipal y la Escuela de Música de La Habana. Dirigió varias orquestas como la Orquesta de la emisora La Casa de las Medias, fue fundador de la Orquesta de Cámara Ignacio Cervantes, la Orquesta del Teatro Martí. Fundó la Ópera Nacional en 1938, con la que reestrenó varios de los títulos más importantes de la literatura operística mundial. Fue director de la Banda Nacional de Concierto hasta su fallecimiento en 1970. Su éxito como director le llevó a ser invitado por la Unión Panamericana para visitar los Estados Unidos donde dirigió bandas norteamericanas con gran éxito con una serie de conciertos sobre música cubana, conciertos de música cubana que repitió en 1943 dirigiendo en el Carnegie Hall de Nueva York.

Las creaciones del maestro Gonzalo Roig Lobo, unidas a su amplia e inagotable labor en la difusión musical cubana le sitúan entre los compositores más destacados y respetado por las distintas generaciones de músicos que le han sucedido. Su obra es símbolo de cubanía, de espíritu criollo que perdura y trasciende en el tiempo.

Gonzalo Roig, documental de Sergio Giral (1968).

 

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