Ernesto Duarte: un creador en potencia

Por: Imilka Fernández.

Benny Moré y su Banda Gigante, Como fue de Ernesto Duarte.

Con sólo haber escrito esta canción, Ernesto Duarte Brito tiene un sitio de honor en la historia de la música cubana. Aunque su catálogo de obras no es amplio, en él se recogen temas que han trascendido por su excelencia y popularidad. Algunos de sus éxitos son los sones Nicolasa, Miguel o El baile del pingüino; danzones como Cicuta tibia; o los boleros Bájate de esa nube  y el ya mencionado Como fue que catapultó su nombre como compositor, convirtiéndose casi desde el momento en que lo compuso (1953) en uno de los temas más difundidos y versionados del cancionero popular cubano.

Nació Ernesto Duarte en Jovellanos el 7 de noviembre de 1922. Desde muy joven se inició en la música en Matanzas y a los 15 años se trasladó a la capital del país para terminar sus estudios musicales en el Conservatorio de La Habana. Su primer trabajo lo desempeño en la radio como pianista acompañante y repertorista, a partir de 1943, formó parte de la orquesta de los hermanos Le Batard. Dos años más tarde, se registran sus pasos en el conjunto Niágara que se presentaba en el cabaret Sans-Souci junto con el cantante Nelo Sousa, quien poco tiempo después con el conjunto Colonial, da a conocer uno de sus primeros éxitos, Anímate cariñito. Según el Diccionario Enciclopédico de la Música Cubana escrito por Radamés Giro, en 1947, pasó por la orquesta Continental y en 1949 funda su propia orquesta con formato jazz band con la que grabó acompañando a cantantes importantes como Benny Moré, Xiomara Alfaro, Rolo Martínez, Tata Ramos, Pedro Vargas, Rolando Laserie, Celeste Mendoza, entre otros.

Ernesto Duarte y su Orquesta, ¿Dónde estabas tú? canta Rolo Martínez.

Con la creación de esta orquesta Ernesto Duarte se muestra ante el mundo como un excelente orquestador, arreglista y compositor, con gran dominio del lenguaje del formato de jazz band al estilo de las orquestas americanas de las décadas del 30 y 40.

Los 50’s en Cuba son sinónimos de diversidad en la música y La Habana es un hervidero de ritmos y bailes populares, pero Duarte consigue con su orquesta una sonoridad diferente que se centra en el suave empaste entre las secciones de metales y su relación de “acompañar” y de ser parte importante, al mismo tiempo, del discurso melódico del cantante solista.

Cabe señalar que esta moderna sonoridad, que también compartía la afamada orquesta Riverside con su cantante estrella Tito Gómez, fue una de las más influyentes en las orquestas habaneras de la época, especialmente en la dirigida por el gran Benny Moré, quien quedó atrapado por el estilo elegante de orquestar del maestro Duarte, quien fuera además su primer arreglista.

Ernesto Duarte y su orquesta, Qué te pedí canta Tata Ramos.

Ernesto Duarte tenía además una exquisita sensibilidad para percibir el talento de figuras jóvenes a las que contribuyó a impulsar su carrera profesional desde su propia música y desde su orquesta como es el caso de Celeste Mendoza, Rolando Laserie, Fernando Álvarez, Xiomara Alfaro, Rolo Martínez  o Tata Ramos. Una nómina en la que también aparece Celia Cruz, con quien grabaría en 1947 antes de su salto a la Sonora Matancera, cuatro temas El cumbanchero, Mambe, La mazucamba y Quédate negra.

Sin lugar a dudas, el mayor impulso lo ofreció a partir de 1957 cuando junto a los hermanos Emilio y Guillermo Álvarez Guedes, deciden lanzar un nuevo sello discográfico, Gema. Pocos meses más tarde, Duarte se separó para iniciar su propio sello Duarte. Pero la motivación para este trío de arriesgados era la misma. Según el maestro Don Cristóbal Díaz AyalaLos noveles organizadores pensaron, con razón, que había mucho artista con talento surgiendo en Cuba en esta década fabulosa de los años cincuenta y se dedicaron a buscarlos” (2003; 282).

Entre estos talentos brilló con luz propia el “Guapachoso de la canción”, Rolando Laserie, de quien el día de su grabación se comentaba en el estudio de Radio Progreso: “Álvarez Guedes debe tener mucha plata o esta loco, porque mira que grabarle a este negrito que no sabe ni cantar…” (2003: 282). Y resultó ser que era un cantante muy singular con un estilo propio y único al que se ajustaba perfectamente los arreglos del maestro Ernesto Duarte. Con su sello disquero personal, Duarte, comienza con la figura de Rolo Martínez, que al igual que Laserie, alcanza el éxito con su primer tema en 1958, Échame a mí la culpa. Por otra parte, también hizo una significativa contribución en la carrera profesional de Fernando Álvarez después de su regreso de España y en la de Elena Burke después de su salida del Cuarteto Las D’Aida en 1958.

Rolando Laserie, Amalia Batista de Ernesto Duarte.

En 1960, Ernesto Duarte viaja a Madrid para promocionar sus discos, sus obras y su talento. Se presenta con su orquesta Sabor Cubano y su cantante principal Tata Ramos en el cabaret Biombo Chino de Madrid. En poco tiempo, se percata que Madrid es una difícil plaza para vivir sólo de su música y acepta dirigir las oficinas de la RCA Victor en la ciudad madrileña donde lo sorprende la muerte el 3 de abril de 1988.

Pero antes, en 1974, el ávido Duarte funda otro sello musical, la discográfica Duher, con el que realiza remasterizaciones de grabaciones cubanas realizadas entre 1957 y 1960 y abarca también nuevas producciones. En esta nueva etapa se destaca su disco LP Caña Brava que se editaría posteriormente en Miami y donde además intervino el prestigioso guitarrista y compositor cubano Juanito Márquez.

Sin duda alguna, Ernesto Duarte fue uno de los más auténticos representantes de la música cubana a nivel internacional. Su legado a nuestra cultura es tan amplio como certero y logró reunir en su atractiva personalidad a el intérprete, el creador, el líder y a un visionario totalmente desprejuiciado y de gran agudeza artística. Gracias maestro.

Cab Calloway, El baile del pingüino de Ernesto Duarte.

 

Fuentes:

 

Imagen de cabecera: Ernesto Duarte Brito.
Detalle de foto tomada de cuba-musical.blogspot.com