Rubén González: una vida para el piano

Por: Mirna Guerra.

Rubén González fue una de las figuras de la música popular que formó parte de las grandes estrellas del piano cubano del siglo XX junto a Peruchín Juztiz, Lilí Martínez, Guillermo Rubalcaba y Bebo Valdés. Reconocido por su valiosa participación en el proyecto musical Buena Vista Social Club, junto a otras figuras emblemáticas de la cultura musical del país. Su nombre estuvo unido a las agrupaciones más destacadas del panorama musical de Cuba como la Orquesta Arcaño y Sus Maravillas, la Orquesta América, el conjunto de Arsenio Rodríguez, el Conjunto de Senén Suárez, la Jazz Band Siboney, la Orquesta Riverside, la Orquesta Jorrín y la Orquesta de La Radio y La Televisión Cubana, entre otras.

Nació Rubén González Fontanills el 26 de mayo de 1919 en la central provincia de Villa Clara. Se inició en la música con su hermana y posteriormente con la maestra Amparo Rizo en Cienfuegos. También se recibió como Maestro Normalista y realizó estudios de medicina, pero fue la música lo que marcó su vocación y destino profesional. Hacia la década de los 40 se trasladó a La Habana y comenzó su despegue en el campo musical formando parte de numerosas agrupaciones con las que se presentó en los locales más emblemáticos de la época.

Rubén González, Chanchullo de Israel López “Cachao”.

Una de las formaciones que mayor trascendencia tuvo para la vida profesional de este pianista fue el Conjunto de Arsenio Rodríguez, a quien consideraba como un maestro del son y del que en palabras del propio artista aprendió los secretos de la rítmica pianística dentro de la clave cubana, en proporción al resto del conjunto instrumental. Para Rubén González las enseñanzas de Arsenio Rodríguez repercutieron indiscutiblemente en el modo de inspirar y expresar las improvisaciones solistas del pianista. “…Arsenio me lo enseñó todo, él me decía: “Arriba Rubén”, y yo aplicaba sus enseñanzas.” (1)

Después de una temporada residiendo en diversos países de Latinoamérica regresó a La Habana donde continuó desarrollando su música junto a diversas agrupaciones, hasta su jubilación. En la década de los noventa con la aparición de Buena Vista Social Club (1996), la vida del artista daría un nuevo giro, reiniciando su carrera musical. Este fue un momento de vital importancia no solo para Rubén González, también para todos los grandes artistas que participaron en el proyecto, originalmente conformado como la Afro Cuban All Star, dirigido por Juan de Marcos González con el que se realizó un álbum en el que confluían magistralmente las generaciones musicales del pasado y el presente cubanos. Un proyecto que alcanzó una destacada proyección internacional y que se ha mantenido por más de dos décadas dando merecido reconocimiento a las figuras de la música tradicional cubana, por largos años silenciadas.

Buena Vista Social Club con Rubén González al piano, Danzón de Israel López “Cachao”.

Junto a Afro Cuban All Star grabó dos discos, A Toda Cuba le Gusta (World Circuit, 1997) y Distinto y Diferente (World Circuit, 1999), así como con Buena Vista Social Club el álbum homónimo que fue premiado con el Grammy (1997) y con el que recibió un gran reconocimiento internacional.

Como solista destacan los discos:

  • Introducing Rubén González (Nonesuch / World Circuit/Nonesuch, 1997) nominado a los Grammy en este mismo año.
  • Indestructible (EGREM, 1998).
  • Estrellas de Areíto (Edenways, 1999).
  • Rubén González & Friends (Contacto Latino, 2000).
  • Sentimiento (Import, 2000).
  • Chanchullo (Nonesuch / Elektra, 2000) nominado al Grammy Latino en 2002 en la categoría de Mejor Álbum de Música Tropical.

También se incluye su música en varias compilaciones con grandes estrellas cubanas.

Tras el relanzamiento de su carrera en Buena Vista Social Club, Rubén González se presentó en diversos escenarios de España, México, Inglaterra, Grecia, Holanda, Francia, Bélgica, Japón y Estados Unidos. Pianista de sobrado talento, poseía una sólida técnica que le permitió ejecutar su instrumento con virtuosismo hasta el final de su carrera, parte de ello debido a su formación clásica, que le facilitó abordar con maestría cualquier tipo de género musical popular. Su estilo de interpretación era fácilmente reconocible pues el maestro González utilizaba como principio la simplicidad de las frases musicales en contraposición a la exhibición excesiva de notas sin un sentido melódico-rítmico determinado. La cubanía era su premisa para quien lo cubano debía tener sabor a son y así fue hasta su adiós definitivo el 8 de diciembre de 2003.

Mini documental Rubén González – Chanchullo de World Circuit Records.

 

Referencias:

  1. Lam, Rafael: Rubén González, el hombre del piano en http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2011052804

 

Fuentes:

 

Imagen de cabecera: Rubén González Fontanills. 
Foto vía www.encuentrolatinoradio.com