Su majestad el bolero: Antonio Machín

Durante décadas fue la banda sonora de generaciones de enamorados, canciones de amor llenas de sensualidad, ternura y sentimiento en clave de bolero. Con una voz que danzaba sobre el fondo rítmico de las maracas, Antonio Machín fue una de las primeras voces cubanas que alcanzaron renombre internacional y popularizaron su música en el mundo. Responsable del éxito de títulos míticos en la historia musical como “Dos Gardenias” de Isolina Carrillo, “Angelitos Negros“, “Madrecita“… melodías que quedaron grabadas en la memoria de aquellos que le escucharon y que hoy siguen formando parte del repertorio de los amantes de la canción.

Antonio Abad Lugo Machín nació en Sagua La Grande el 11 de febrero de 1903, con el sello del mestizaje en la sangre. Hijo de un emigrante gallego y una negra cubana y parte de una numerosa familia de escasos recursos. Se aficionó tempranamente al canto, pasión que fue creciendo a medida que incursionaba cantando en la iglesia, fiestas benéficas, el cine y el teatro del pueblo, lo que alternaba con sus variados oficios de fontanero, aprendiz de sastre y albañil. Sus inicios en la música fueron de mano de Neno Hernandez un músico de la banda de su pueblo.

Se trasladó a La Habana en 1926 donde formó dúo con el guitarrista Manuel Zaballa, allí actuaba en fiestas privadas y en los cafés de la época. El maestro Azpiazu le conoció de manera fortuita en una aparición radial y le contrató como cantante para su orquesta. Con esta agrupación logró situarse entre los cantantes de éxito del momento (algo extremadamente difícil dada su condición racial), su voz sonaba en la radio, era reconocido en los clubes más exclusivos de la burguesía habanera como el Casino Nacional, convirtiéndose en el primer cantante negro en actuar como solista en una orquesta de blancos. Paralelamente a la orquesta integró otras formaciones musicales como el Septeto Machín y el Trío Luna.

Con la orquesta de Don Azpiazu viajó a Nueva York en 1930, allí debutó en el teatro Palace de Broadway y en los escenarios latinos de la ciudad. Fue entonces cuando popularizó el son-pregón de Moisés Simons “El Manisero”, junto a este realizó las grabaciones de varios títulos para la RCA Victor. “El Manisero” se convirtió de inmediato “en un éxito en todo los Estados Unidos. La grabación alcanzó ventas astronómicas: más de un millón de discos en pocos meses.”(1) Puede considerarse el primer éxito millonario de la música cubana.

El Manisero. Don Azpiazu y su Havana Casino Orchestra. Canta: Antonio Machín.

Además de su trabajo en la orquesta de Don Azpiazu, Machín formó y dirigió un cuarteto con otros músicos con el que realizó grabaciones que también alcanzaron gran popularidad entre ellas destacaron “Aquellos Ojos Verdes“, “Mamá Inés” y otros. Antonio Machín formó su propia agrupación la Orquesta Machín, pero también integró otras como la Orquesta Antillana de Rafael Hernández y la Orquesta de Armando Vadespí.

Hacia 1936, tras su estancia de éxitos en Nueva York, Antonio Machín viajó a Europa, donde se presentó en el teatro Adelphya de Londres. También actuó con éxito en otros países europeos como Suecia, Dinamarca y Suiza. En París se unió al compositor y pianista Moises Simons y formó el grupo Antonio Machín y su Orquesta, con el que realizó importantes grabaciones. Posteriormente, hacia 1939, viajó a Barcelona tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

En España realizó giras por diferentes ciudades hasta que decidió establecerse en Sevilla y Madrid. En este país vivió hasta su muerte en 1977 y fue aquí donde desarrolló la mayor parte de su carrerra musical y artística. Tras varias grabaciones realizadas con la Orquesta Miuras de Sobré en la década de los ’40, Machín ya se había ganado un nombre y cierta popularidad en la sociedad española. Fundó su propio conjunto y con este grabó el éxito que le consagraría en su carrera como cantante de boleros el disco “Angelitos Negros” en 1947. A partir de este momento se instaló definitivamente en el corazón del público español.

Antonio Machín: popurrí de éxitos. “Dos Gardenias”, “Amar y Vivir” y “Angelitos Negros”.

A lo largo de sus años en España, Machín presentó varias revistas musicales y espectáculos entre los que destacaron la revista musical Melodías de Color en el teatro Romea, de Barcelona, Cancionero Cubano, Gran Desfile, Caras conocidas y Altas variedades, el show Maracas, Palillos y Tambores con el que viajó a París y Roma, el espectáculo Bodas de Plata en 1964 y múltiples grabaciones de discos respaldadas por orquestas de gran formato. Su última presentación en público fue el 4 de julio de 1977 en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaira.

En el cine español se cuentan algunas apariciones suyas en filmes como “Fin de Semana“, “La Casa de las Sonrisas” y “Hola, Señor Dios“. En el año 2002 se le realizó un homenaje a través de la película documental “Machín: toda una vida“, dirigida por Nuria Villazán en la que se conforma la figura del músico y su influencia en el quehacer musical español a través de entrevistas realizadas a diferentes artistas y personalidades, entre las que se encuentran Sara Montiel, Antonio Canales, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Antonio Gala, Los Piratas, Amparanoia, Vieja Trova Santiaguera, Caco Senante, Nancho Novo y los Castigados sin postre, Nilo M.C., Cristina del Valle, Botafogo y otros músicos. Su música quedó registrada en una amplia discografía de mas de sesenta grabaciones entre álbumes propios, singles & eps, colaboraciones, apariciones y arreglos.

Promo de “Machín: toda una vida.”

Antonio Machín no solo fue importante en la música cubana también fue fundamental en la música popular española de la postguerra. Es el precursor en este país de las actuales tendencias mestizas, latinas y afrocubanas.

Machín falleció el 4 de agosto de 1977. Sus restos mortales descansan por voluntad propia en el cementerio de San Fernando de Sevilla. En esta ciudad se casó y formó su familia. Sevilla en agradecimiento por el regalo de su arte erigió un monumento en su nombre en el que “posa sobre un pedestal, con su impecable chaqueta cruzada, mientras las manos han quedado congeladas en el acto de empuñar las maracas y los ojos contemplan la Capilla de los Ángeles apostada a su izquierda.”(2). Su tumba es visitada por los artistas cubanos que viajan a España y se celebra un ritual casi obligado en el que se le ofrece ron sobre el marmol negro. Una vez al año se le rinde tributo en el marco de los ciclos de mestizaje entre el son y el flamenco rodeado de boleros y ron.

Estatua en honor a Antonio Machín en Sevilla, España. Foto: CGE vía www.commons.wikimedia.org

Estatua en honor a Antonio Machín en Sevilla, España. Foto: CGE vía http://www.commons.wikimedia.org

Referencias:

Imagen de cabecera: Antonio Machín. Foto tomada de www.blogs.elcorreo.com/musica-callada